Amar y Aprender
Amar y Aprender
Por Denise Clegg
Positive Psychology News Daily, N.Y- Febrero 20, 2009
Traducido por Consuelo Sáez
Denise Clegg, MAPP, es fundadora de Mirrorbox Counsulting, asesora a diversas organizaciones en materia de administración y desarrollo y hace coaching con personas que quieren lograr un alto desempeño y bienestar. Tiene 15 años de experiencia en cuestiones de desarrollo, administración ejecutiva y escritura profesional. Biografía.
Denise escribe el día 20 de cada mes y sus articulos anteriores están aquí.
El poder humano para aprender y adaptarse es el rey de nuestras habilidades -y la investigación nos sugiere que el amar es la reina de las condiciones que nos permiten cambiar y crecer. Nosotros estamos estructurados, en mente y cuerpo, para amar y aprender.
Enamorarse
El amor modifica el cerebro. En general, los cambios en la vida están correlacionados con cambios físicos en
el cerebro que ocurren gracias a la plasticidad neuronal. El amor, el establecer lazos amorosos y el neuromodulador asociado a ellos, la oxitocina, pueden iniciar un cambio plástico masivo en el cerebro. La oxiticina ha sido descrita como la “hormona amnésica” porque parecería que suaviza las redes neuronales en preparación para nuevos aprendizajes y comportamientos.
En El Cerebro que Se Cambia a Si Mismo, Norman Doidge escribe, “La plasticidad nos permite desarrollar cerebros tan únicos –en respuesta a nuestras particulares experiencia de vida- que es difícil ver el mundo como lo ven otros…. Pero la que naturaleza nos proporciona, en un neuromodelador como es la oxitocina, la capacidad de que dos cerebros pasen por períodos de elevada plasticidad, permitiéndoles amoldarse entre si y darle una forma a las intenciones y percepciones de ambos.
Tal vez es por ello que Sócrates conectó tan intensamente el aprendizaje, la búsqueda de la sabiduría y el “arte de amar”.
Estar enamorado
¿Debemos enamorarnos cada día para lograr cambio y crecimiento? No precisamente. Pero puedes hacer el compromiso de estar enamorado cada día y disfrutar de sus beneficios.
En 2008, Fredrickson y sus colegas demostraron que practicar la meditación de un amor-bondad, de manera predecible inducía emociones positivas que construían recursos, aumentaba la satisfacción de vivir y era un amortiguador contra la depresión. La información surgida de la investigación sugiere una relación positiva entre dosis – respuesta entre la meditación y las emociones positivas –literalmente, a mayor cantidad mayor felicidad. En este tipo de meditación, una persona imagina y practica el sentimiento de un amor-bondad para él o ella misma, amigos y familia y aún para personas que les hayan causado algún dolor.
Fredrickson apunta, “La practica de la meditación de amor y bondad (loving kindness meditation) llevó a cambios en
las experiencia que la personas viven diariamente dentro de un amplio rango de emociones positivas incluyendo el amor, la felicidad, la gratitud, la satisfacción, la esperanza, el orgullo, el interés, la diversión y el temor….. Estos cambios se asociaron al incremento en la variedad de recursos personales incluyendo la atención cuidadosa, la auto-aceptación, las relaciones positivas con otros y una buena salud física. Aún más, estos incrementos en recursos personales fueron consecuentemente: al permitir a las personas una mayor satisfacción con sus vidas y al experimentar menos síntomas depresivos.
Personificar el Amor
El contacto físico es fundamental para el desarrollo temprano del cerebro, y la interacción entre el cuerpo y la mente se mantiene como una cuestión importante y poderosa a lo largo de toda la vida. Las emociones positivas que sirven como amortiguador de la depresión y que refuerzan la salud son experiencias somáticas que interiorizamos.
Nuestro cuerpos están constantemente comunicándose e influenciando uno a otro, sin que tengamos control. En Una Teoría General del Amor, Thomas Lewis y colegas apuntan que mientras que la mayoría de las personas suponen que sus cuerpos se auto-regulan – que nuestro balance fisiológico ocurre dentro de nuestra propia piel- realmente nosotros somos sistemas abiertos. Nuestros cuerpos están constantemente afinándose, ajustando el ritmo cardiaco y la presión arterial, la temperatura, las funciones inmunológicas, los niveles de azucar, de hormonas, etc. Pero algunos de nuestros sistemas están construidos para sincronizarse con otros.
Lewis llama a este proceso recíproco la “regulación límbica”. “El cuerpo de una persona transmite información regulatoria dentro del cuerpo de la primera, y viceversa, simultáneamente. Lewis y sus colegas apuntan “ No es ni una función integral en sí misma; cada una tiene circuitos abiertos que sólo pueden ser completados por alguien más. Juntos, ellos crean un par de organismos estables, y apropiadamente balanceados”.
Este sistema de circuitos abiertos es lo que permite la curación y el cambio positivo. La calidez humana y el contacto compasivo promueven la liberación de oxitocina en el cerebro y en el cuerpo.
Cuando se discutió el prospecto de dar medicinas para la depresión de una manera masiva, Lewis y sus colegas escribieron, “Abundan rutas mucho menos drásticas: el cálido contacto humano también genera la liberación del calmante interno. Nuestros amantes, cónyuges, hijos, padres y amigos son nuestros anodinos diarios, entregándonos la magia del olvido del dolor angustiante que genera la soledad de los mamíferos. Una magia verdaderamente potente.
El amor, en sus muchas formas, tiene grandes beneficios. El amor no se encuentra y se pierde, sino que se construye, se comparte, se saborea y se practica. Respecto a la felicidad y el éxito, el Dalai Lama ha dicho:
“Yo he encontrado el mayor grado de tranquilidad interna proviene del desarrollo del amor y la compasión. En la medida que nos preocupamos más por la felicidad de otros, mayor es nuestro sentido de bienestar. Cultivar un sentimiento cercano y cálido para otros automáticamente pone en paz nuestra mente. Es el máxima fuente de éxito en la vida”
Referencias:
Doidge, N. (2007). The Brain that Changes Itself. New York:Penguin Books
Fredrickson et al. (2208) Open hearts Builds Lives: Positive Emotions, Induced Through Loving-Kindness Meditation, Build Consequential Personal Resources. Journal of Personality and Social Psychology. Vol 95(5), Nov 2008, pp 1045-1062
Lewis, T., Amini, F., & Lanoran, R.. (2000). A General Theory of Love. New York: Random House.
Topics: All, Health, Love. 9 Comments
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