Negocios
Relaciones
Crianza de los Hijos y Escuelas
Salud
Actividades para aumentar la felicidad
Página principal » Todo

Sisu, No Silencio: Un Movimiento Global Para Cambiar la Narrativa Que Rodea a la Violencia Interpersonal

Por en 05/01/2018 – 06:22  Sin comentarios

Marta Velazquez Gil es psicóloga sanitaria e investigadora del departamento PETRA II de la Universidad Complutense de Madrid. Es experta en psicología positiva por el Instituto Europeo de Psicología Positiva. Ha publicado investigaciones en congresos a nivel nacional e internacional. Su mayor interés se centra en el sisu, un término finlandés y nuevo constructo dentro de la psicología positiva, que apela al espíritu y fortaleza que permite a las personas perseverar a través de las dificultades a pesar de sentir que han llegado al final de sus capacidades. Sus artículos están aquí.



Traducido por Marta Velázquez

Me complace entrevistar a Emilia Lahti. Emilia es una activista social e investigadora, con un interés especial en la psicología positiva aplicada. Desde que la conocí en 2013 en su primera presentación del constructo finlandés ‘sisu’, que significa determinación y fuerza interior ante la adversidad, he seguido su trabajo y sus pasos con gran interés hasta la actualidad.

Hace un año, Emilia lanzó un proyecto llamado Sisu, no Silencio, un movimiento por la paz y la compasión destinado a empoderar a las personas que han sobrevivido a la violencia. Lahti ha sobrevivido y superado la violencia doméstica ella misma. Ahora, solo quedan unos pocos días para que Emilia inicie una campaña en la que realizará 50 ultramaratones en 50 días a lo largo de Nueva Zelanda. En el camino, facilitará eventos comunitarios en cada ciudad del recorrido y tomará parte en la educación de los medios. La he invitado a que nos cuente más acerca de esta increíble iniciativa que comenzará el 18 de enero de 2018.

Sisu, no Silencio se trata de un movimiento pionero en la lucha contra el silencio y el estigma que rodea a la violencia interpersonal. ¿Nos podrías explicar con más detalle en qué consiste y cuál es su objetivo?

Sisu, no Silencio es un movimiento y una fundación sin fines de lucro cuyo objetivo es poner fin al silencio que rodea a la violencia interpersonal, erradicar el estigma y la vergüenza que sufren quienes lo han vivenciado y crear una comunidad centrada en la honestidad, la integridad y el coraje.

El objetivo es el impacto social en la forma de una perspectiva de cambio de paradigma sobre cómo hablamos sobre la violencia interpersonal, y cómo los miles de millones de personas que hemos superado situaciones de violencia nos sentimos respaldados.

Al diseñar esta campaña, tenía una guía simple: hacerlo tan atrevido y audaz como fuera posible. Una ultramaratón fue simplemente lo más difícil que pude imaginar, pero también sirve como la metáfora perfecta para el cambio social y la curación del trauma: no importa qué tan lento sea el ritmo, mientras sigas avanzando, llegarás a donde necesites ir.

Sisu, no Silencio es mi forma de servir, desmantelar sistemas dañinos de vergüenza que perpetúan el sufrimiento y constituyen la comunidad más asombrosa de este planeta. En un nivel más básico, soy un humano tratando de hacer algo positivo y útil con la pasión, los dones y las experiencias que tengo.

La violencia interpersonal es un hecho que está presente prácticamente en cualquier cultura o sistema social del que somos parte, nuestra familia, nuestra comunidad o nuestro lugar de trabajo. Sin embargo, es una cuestión de la que apenas se habla. ¿Qué entendemos por violencia interpersonal y cuál es su impacto en todo el mundo?

La violencia interpersonal es una de las cuestiones de derechos humanos más extendidas pero sin embargo menos reconocidas en el mundo, que afecta a cientos de millones de personas en todo el mundo cada año, pertenecientes a todas las clases sociales, grupos de ingresos, razas y culturas. Además, UNICEF estima conservadoramente que 275 millones de niños en todo el mundo están expuestos a la violencia en sus hogares.

Las consecuencias del abuso van mucho más allá de los moratones físicos y mentales infligidos a las víctimas, ya que los efectos sistémicos se multiplican a través de las generaciones. La investigación muestra que las mujeres y los hombres que han estado expuestos a la violencia doméstica en su niñez tienen más probabilidades de cometer actos violentos o, por el contrario, tienen menos probabilidades de abandonar las relaciones abusivas. La exposición a la violencia está vinculada a problemas de salud a largo plazo, como ansiedad, estrés postraumático y depresión. Las víctimas corren un mayor riesgo de abuso de sustancias y suicidio. Podemos y debemos romper este ciclo, al tiempo que buscamos reforzar las narrativas de empoderamiento que se centran en la reconstrucción de los supervivientes como mujeres y hombres increíbles, audaces, rudos y con un futuro brillante por delante.

Sin duda, Sisu, no Silencio es una iniciativa que busca crear un cambio a nivel social, y para ello, tener un marco que sirva de guía para ese cambio es esencial. ¿Cuáles son los elementos que contribuyen a generar ese marco y que consolidan la base de este movimiento?

Los elementos de Sisu, no Silencio, son:

  • Sisu: una sociedad que honra y mantiene la integridad, la honestidad y el coraje es aquella en la que las personas florecen y tienen la oportunidad de vivir sin miedo. Sisu significa tener el coraje de actuar en contra de muy pocas probabilidades, defender lo correcto, y tener integridad y asumir la responsabilidad de las propias acciones. Sisu es utilizado para crear seguridad psicológica y aparecer tal como somos, ponernos en pie y crear una cultura de cero tolerancia al abuso.
  • Sistemas inteligentes: la creencia en las personas como “seres inteligentes de sistemas” que pueden aprender, crecer y modificar su comportamiento en el contexto de sistemas complejos que involucran circuitos de interacción y retroalimentación.
  • Compartir historias: debemos abrazar la confianza, el respeto y la justicia social como las piedras angulares de nuestras comunidades. Son estos elementos los que sientan las bases de una cultura que fomenta el intercambio y la apertura, no el silencio.
  • Espacios seguros: crear un “espacio seguro” para alguien significa estar presente de una manera que esté libre del juicio, de la vergüenza y de las etiquetas.La buena noticia es que la compasión, la empatía, la integridad, así como la capacidad de “escuchar activamente”, son habilidades que se pueden enseñar, aprender y cultivar.
  • Ponerse en pie: la violencia doméstica se mantiene mediante el silencio, el secreto y la vergüenza que la sociedad impone a sus víctimas. Romper el ciclo de la violencia, que a veces consiste en generaciones de abuso, comienza con la tarea inicialmente difícil de compartir nuestras historias y, por lo tanto, dar a conocer los sistemas que perpetúan el abuso.
  • Encender una luz: erradicar la violencia es una conversación que debe prevalecer en la corriente de discurso principal. Todos tenemos un inmenso poder para cambiar el diálogo público y la única manera de hacerlo es a través de la acción. Todo cambia en el momento en que uno se convierte en participante, miembro activo y agente de cambio.

Es interesante conocer qué hace que las personas decidan formar parte de un movimiento como este y que participen y contribuyan a ese cambio. ¿Hay alguna teoría social o psicológica en la base de este movimiento que apunte a generar un cambio en las personas y en consecuencia un cambio a nivel social?

El trabajo se basa en una teoría llamada inteligencia de sistemas. En su núcleo está la creencia en los humanos como “seres inteligentes de sistemas” que pueden aprender, crecer y modificar su comportamiento en el contexto de sistemas complejos que involucran circuitos de interacción y retroalimentación. El enfoque de “inteligencia de sistemas” surge de una profunda creencia en el potencial humano y defiende lo que es bueno en nosotros, en lugar de simplemente arreglar lo que está roto. Al aprovechar nuestra capacidad colectiva de comportamiento inteligente, podemos crear una oportunidad de cambio de paradigma para influir en nuestro entorno inmediato y, en última instancia, en estructuras sociales enteras. Nuestra conexión está integrada en nuestra propia existencia y las acciones aparentemente pequeñas pueden crear enormes efectos dominantes.

La carrera es parte de mi investigación de doctorado sobre el constructo finlandés de ‘sisu’, que denota resistencia y fuerza interior ante la adversidad. Mi trabajo se encuentra en la intersección de la investigación-acción, la teoría fundamentada y la autoetnografía.

Sisu, no Silencio no se queda simplemente en una idea, sino que es un proyecto a gran escala que se lleva a cabo. ¿Qué aspiras a ver en los próximos años?

En los próximos años, espero ver a los cientos de millones de supervivientes y personas que han superado el abuso doméstico y violencia sexual entre nosotros obtener acceso a niveles similares de aceptación social, apoyo emocional y comprensión empática como la experimentan los supervivientes de otras adversidades. Mi mayor deseo es una disminución masiva de la prevalencia del abuso de cualquier tipo, y presenciar el nacimiento de un mundo cada vez más compasivo, donde la humanidad se libera de los daños psicológicos para poder concentrarse en aprovechar al máximo nuestra preciosa vida en la tierra.

Una campaña de este tipo, en la que te embarcas en 50 ultramaratones en 50 días, debe requerir mucho entrenamiento tanto a nivel físico como mental. ¿Cómo te has preparado durante todo este tiempo para afrontar la carrera?

Tengo lo obvio que es entrenar y desarrollar mi fuerza y ​​resistencia a través del entrenamiento de resistencia que consistió principalmente en correr, pero también en nadar y andar en bicicleta (como parte de esto me entrené para mi primer sombrero de Ironman a distancia que completé en marzo de 2017). A lo largo de mi entrenamiento durante el año pasado, sin embargo, ha sido de suma importancia cultivar una relación amable y compasiva con mi cuerpo. Aprender a escuchar sus mensajes a menudo sutiles y no usarlo simplemente para lograr algún objetivo que me he propuesto. La clave de este tipo de entrenamiento es honrarte y correr al ritmo de tu propio tambor, no del de nadie más.

Creo que la forma en que generalmente nos acercamos a la carrera puede ser un poco defectuosa (me vienen a la mente frases como “sin dolor, no hay ganancia” y “dalo todo o vete a casa”). Se supone que no lastima, ni es doloroso, ni se siente como un desgaste. En realidad, las personas a menudo se esfuerzan mucho demasiado pronto, y nos falta la paciencia para desarrollar resistencia lentamente: correr al ritmo en el que uno se encuentra actualmente, no al ritmo que te gustaría que fuera. Incluso un esfuerzo de aspecto difícil se puede hacer de una manera amable. De nuevo, no es lo que hacemos, sino cómo y por qué lo hacemos. Como el objetivo del proyecto es la no violencia, no haré justicia a nadie al “violarme” a mí misma. Escribiré más en el futuro acerca de cómo entreno y qué es esto de “carrera compasiva”.

50 días de carrera dan para mucho, por lo que es probable que surjan dificultades a lo largo del camino. ¿Qué te ayudará a superar los posibles obstáculos?

Conocer mis límites y ser amable conmigo misma. Recordando que en cualquier momento este viaje es entre yo y mi cuerpo y mi trabajo es honrarlo y respetarlo y, por tanto, predicar con el ejemplo. Daré mi todo, pero no a cualquier costo. Nuestro sisu debe ser informado mediante la razón.

Por último, nos encantaría saber de qué manera podemos contribuir y participar en la campaña y ser agentes de cambio en nuestra comunidad.

La campaña es, más que nada, una invitación para que cada persona se convierta en “espectadora”: alguien que toma medidas para construir un futuro más positivo.

La erradicación de la violencia es una conversación que debe ser más frecuente en la corriente de discurso principal. Todos tenemos un inmenso poder para cambiar el diálogo público, redefinir lo que se acepta y se tolera, y cómo se debe debatir la violencia doméstica y sexual. La única manera de concretar este poder es a través de la acción, ya que ser pasivo es, de alguna manera, “emitir un voto”. Esto se aplica a todos los problemas sociales. Todo cambia en el momento en que ingresas a la corriente del discurso global que da forma a nuestro futuro colectivo. Te conviertes en un participante, un miembro activo y un agente de cambio. La forma de hacerlo es buscar desarrollar el conocimiento acerca de los problemas relacionados con los sistemas de abuso, darse cuenta de que existen e influir en nuestro comportamiento y elegir desde nuestro propio círculo de personas: mostrando respeto incondicional a las personas en nuestra vida y buscando construir seguridad psicológica. Esto también significa ser claro sobre los límites y el tipo de futuro que queremos ver manifestado. Diciendo no al abuso, tratando de elevar el diálogo de nivel a donde sea que vayas (en el lugar de trabajo, en la escuela o en tu familia). Tenemos mucho potencial, PODEMOS crear una mejor conciencia colectiva, pero necesitamos que comencemos con nosotros mismos y tomemos lo que hemos aprendido en el mundo.

Aparte de eso, nos encantaría escuchar tus historias de superación del abuso, oposición al lenguaje abusivo y actos en tu comunidad, o cualquier tipo de pensamiento que desees compartir para apoyarnos. ¡También os animamos a organizar una reunión comunitaria o una carrera para reunir a personas apasionadas por el impacto social y el trabajo por la paz!

La carrera comenzará el 18 de enero de 2018. Puedes seguir y unirte a la conversación a través de las redes sociales, como se indica en la sección de referencias a continuación. Sisu, not Silence también está aceptando donaciones para apoyar nuestras iniciativas.

Si quieres ayudar a construir un mundo y una sociedad que avance hacia la curación y la esperanza, basada en la honestidad, la integridad y el coraje, puedes ayudar a difundir la campaña y ser un agente de cambio dentro de tu comunidad. El mundo te necesita y puedes tener un impacto.

 



Referencias

Hämäläinen, R. P., Jones, R. y Saarinen, E. (2014). Being Better Better: Living with Systems Intelligence. Aalto University Publications. Helsinki: Nord Print.

Página web de Sisu Not Silence

Sigue Sisu Not Silence Ultramarathon en Instagram
Sigue Sisu Not Silence en Facebook

Vídeo de Sisu Not Silence en Now This

Dona a través del sitio web Generosity

Crédito de las fotos

Las fotos de este artículo han sido amablemente prestadas por Emilia Lahti.

Deja un comentario!

Añade tu comentario abajo, o trackback desde tu propio sitio. También puede Suscribirse a estos comentarios a través de RSS.

Sé amable. Manténgalo limpio. Manténgase sobre el tema. No spam.

Usted puede utilizar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este es un weblog Gravatar-habilitado. Para obtener su propio mundo-reconoce-avatar, por favor regístrese en Gravatar.