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Diferencias entre mindfulness, flow e hipnosis

Por en 21/03/2018 – 13:33  Sin comentarios

Orin C. Davis fue el primero en tener un doctorado en Psicología Positiva. Su investigación se centra en el flow, la creatividad, la hipnosis y el aprendizaje, que va desde l trabajo hasta la vida cotidiana. Dirige el Laboratorio de Calidad de Vida y es un consultor autónomo. El sitio web de Orin. Los artículos de Orin los puede consultar aquí.

Vera Ludwig es una investigadora postdoctoral en la Escuela de Mente y Cerebro de Berlín en Alemania. Terminó su doctorado en psicología en Humboldt-Universität zu Berlín en 2013, investigando el impulso y el autocontrol mediante el uso de estudios sobre hipnosis y resonancia magnética funcional. Ademá de su investigación, Vera también es entrenadora de habilidades relacionadas con la atención, el yoga y la regulación de las emociones. Mira su viaje mientras realizaba su formación de maestros de yoga en Rishikesh, India, en 2017. Le gustaría animar a las personas a ser más aventureras en el desarrollo de sus mentes. ¡Vea su propia mente como un laboratorio!



Traducido por Pilar García.

En nuestro día a día, muchos de nosotros sentimos que estamos jugando Whack-a-Mole en un nivel de velocidad insano, sin tiempo para parar, pensar y planificar. Cuando vamos rápido sin pensar o pensamos sin profundizar, nuestras relaciones parecen algo superficiales, y ​​nuestro trabajo va dejando de tener sentido porque no tenemos el espacio para abordar los verdaderos desafíos que se presentan.

Esto no es nada nuevo. Lo has escuchado una docena de veces, y probablemente te hayas parado con un ojo en ese párrafo y otro viendo el estado de la sociedad moderna y cuán descerebrados podemos estar en nuestras existencias zombificadas. Pero ese es el contraste estándar que se usa cuando las personas intentan definir el Mindfulness.

Como dicen Brown y Ryan, la mayoría de las personas entiende el Mindfulness como lo contrario a la falta de atención, y de ahí vienen las comparaciones con la vida cotidiana común. Pero la idea de que el mindfulness y la falta de atención son opuestos incita a las personas a buscar la atención plena en una gama tan amplia de contextos que la definición de mindfulness se vuelve increíblemente flexible. La gente comienza a confundir mindfulness, la hipnosis, el flow, la meditación y todo lo que parece estar en los extremos como el supuesto de apagar incendios o mirar fijamente al vacío.

Establezcamos algunos límites

Puede ser útil limitar estos supuestos para asegurarnos de que nos estamos entendiendo.

Para empezar, donde la confusión comienza a surgir es en el papel de la atención en los tres supuestos, ya que todas requieren un grado significativo de enfoque. Pensar en el mindfulness, el flow y la hipnosis como funciones del enfoque que se aplican de diferentes maneras es lo que se esconde detrás al desastre, por lo que es donde debe comenzar el desenredo. En lugar de concebir la atención como un solo constructo, trátalo como que comprende dos funciones diferentes, una de las cuales es la concentración, y la otra es la codificación (es decir, la conciencia del contexto).

 Mindfulness

Tiene su origen en el concepto budista de sati, el mindfulness se relaciona con la memoria o el mantenimiento de algo en mente. En investigaciones recientes, el mindfulness tiene múltiples definiciones que van desde procesos cognitivos activos hasta observación más pasiva. Hay algunas buenas ideas generales en las referencias. Todas las descripciones del mindfulness implican prestar atención cuidadosa y activa en el momento presente.

Por ejemplo, Kabat-Zinn describió el mindfulness como “prestar atención de una manera particular: a propósito, en el momento presente, y sin prejuicios”. Esta apertura se refiere al aspecto de atención de codificación, y necesariamente abarca una amplia gama de objetos potenciales de enfoque. Como tal, la atención plena no está dirigida explícitamente a un objetivo particular.

Incidentalmente, la revisión de Chiesa sobre la historia del mindfulness y las concepciones occidentales de esta, revela varios problemas con la definición anterior. La primera es que, de acuerdo con Chiesa, el mindfulness no es una construcción moral o éticamente neutral. Su desarrollo está asociado con el desarrollo simultáneo de rasgos éticamente positivos como la bondad y la compasión. El segundo problema es la total falta de acuerdo entre las diversas concepciones del mindfulness, que va tan lejos que algunas de las escalas que miden el nivel de mindfulness ni siquiera se correlacionan entre sí. Como señala Chiesa:

“En resumen, de acuerdo con la literatura clásica, el mindfulness o atención plena, se refiere a una conciencia lúcida de lo que está ocurriendo dentro del campo fenomenológico y la meditación juega un papel clave en el desarrollo de la atención plena. En particular, para el correcto desarrollo dl mindfulness, se deben desarrollar habilidades de codificación abierto y de concentración con el objetivo principal de mantener la mente anclada en la experiencia del momento presente y percibirla en su forma más pura, libre de las propias proyecciones y malentendidos. Finalmente, se cree que una actitud de aceptación facilita y es el resultado del desarrollo del mindfulness y la concentración “(p.258).

Hipnosis

Tratar de obtener una definición directa de hipnosis es más difícil que pastorear gatos. La gente de la División 30 de APA ha estado yendo y viniendo durante décadas sobre exactamente cómo debería definirse la hipnosis, y la definición formal ha cambiado significativamente varias veces en la última década. Las dos únicas cosas en las que la mayoría de los hipnotizadores coinciden es que la hipnosis involucra tanto la absorción como la respuesta a las sugerencias. La respuesta a la sugerencia no requiere estar en el presente. Por ejemplo, el volver años atrás implica ir a una edad pasada. Esta es una diferencia clave entre el mindfulness y la hipnosis. Los dos pueden dirigirse para superponerse, pero no lo hacen de forma predeterminada. Además, en la hipnosis, a veces, se pueden percibir las acciones de uno como involuntarias, mientras el mindfulness se asocia generalmente con un sentido reforzado de elección y acción voluntaria.

Debido a que implica ser receptivo a la sugerencia, la hipnosis es un comportamiento dirigido a objetivos, a diferencia del mindfulness. También requiere un grado de absorción que excluye muchas de las percepciones y sucesos del entorno, cosa que si sucede en el mindfulness. Aunque algunas definiciones de mindfulness consideran la capacidad de concentración necesaria para mantener la conciencia en el presente, esto es diferente del uso de la concentración en la hipnosis, donde la absorción se usa para eliminar la conciencia del presente con el fin de enfocarse en pensamientos específicos, sensaciones o comportamientos De hecho, Dienes y sus colaboradores señalan una correlación negativa entre la hipnosis y las medidas de mindfulness.

 Flow

Prepara tu perspicacia, porque tratar de definir el flow es otro ejercicio para desenredar constructos enredados. Lo que un número decente coincide, sin embargo, es que el flow implica un enfoque profundo y una experiencia de acción sin esfuerzo mientras se involucra en una actividad intrínsecamente gratificante con un objetivo claro, con algún indicador de que se está se está realizando correctamente y la pérdida de conciencia del yo como la entidad que participa en la actividad. El individuo se convierte en parte de la actividad en lugar de ser un actor separado.

Una vez más, vemos que el comportamiento dirigido a objetivos diferencia el flow del mindfulness. Además, mientras que el flow, por lo general, requiere enfocarse en el entorno presente y estar en el momento, es posible que uno tenga que salir del momento (y hacia el pasado o el futuro) para alcanzar el objetivo, y por lo tanto uno no está completamente en el presente. Un ejemplo podría ser predecir movimientos futuros de un oponente de ajedrez.

Con respecto al alto nivel de concentración necesario para el flow, la concentración no es solamente mantener la conciencia del presente como si lo es para el mindfulness. Más bien, el flow implica fusionar la acción y la conciencia. La concentración es importante para aplicar altos niveles de habilidad para enfrentar un desafío de alto nivel, que a su vez requiere eliminar todo en el presente que no se relacione con el objetivo del nivel alto de desafío.

Por lo tanto, alguien que experimenta flow no está abierto a todo, y ciertamente no lo acepta sin prejuicios. Por el contrario, la naturaleza del flow dirigida al objetivo requiere extensas aplicaciones de juicio.

Finalmente, algunas concepciones del flow tienen un componente autotélico que implica estar intrínsecamente motivado para perseguir el desafío de alto nivel, lo que hace que el flow sea el único constructo de los tres que involucra explícitamente la motivación intrínseca. Si bien se podría argumentar que el mindfulness es intrínsecamente autotélica, la naturaleza moral / ética de este da como resultado la búsqueda del esfuerzo, una inclinación diferente desde la neutralidad del flow y la hipnosis (la última de las cuales no contiene un componente autotélico).

 Resumen

El mindfulness, la hipnosis y el flow implican estados de atención profunda, pero cada uno tiene un diferenciador clave.

  • Mindfulness: conciencia intencional, sin prejuicios, del presente; existe una concentración para permitir la codificación sin juicios del entorno de cada uno en el presente; asociado con construcciones moral y éticamente positivas como la bondad; énfasis en el individuo que actúa como agente.
  • Hipnosis: respuesta a la sugerencia, incluida la percepción de respuestas automáticas; la concentración existe para excluir el entorno exterior para producir una mayor focalización en un pensamiento, experiencia o comportamiento en particular; moralmente/éticamente neutral
  • Flow: persigue un objetivo autotélico de un nivel alto de desafío; la concentración existe para mantener la conciencia del presente y del entorno, solo en la medida en que se relacionen con la meta, y también para facilitar la aplicación de habilidades superiores para enfrentarse al desafío; moralmente/éticamente neutral.

Solo para hacer esto un poco más confuso, uno puede dirigir, de forma intencionada, un trance hacia la atención plena, y practicar el mindfulness puede incluir una experiencia de flow. Pero, cada una de los tres, tiene una firma distintiva de carácter atencional en términos de cómo la concentración y la conciencia se utilizan para crear/facilitar la experiencia, entre otras diferencias.

¡No es que no podamos disfrutar los tres diariamente!

Referencias

 The authors used the resources below to support their points. Here’s a version of this discussion with citations included in place.

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